Los símbolos más representativos del Camino: la flecha amarilla

Los símbolos más representativos del Camino: la flecha amarilla

Junto con la cruz de Santiago, la concha de vieira, la calabaza y el bordón, la flecha amarilla se ha convertido en uno de los símbolos más representativos del Camino y del peregrino.

La flecha es el símbolo más internacional del Camino y podemos encontrarla pintada en calzadas, casas y árboles. Su origen es reciente, pues fue diseñada en 1984 para señalizar el Camino desde Francia.

Elías Valiña Sampedro (Sarria, 1929-1989), también conocido como “O cura do Cebreiro”, fue uno de los mayores conservadores y promotores del Camino de Santiago en todos los sentidos. Se trata de uno de los personajes más relevantes en la historia del Camino, y es que, gracias a él, los peregrinos que emprenden la ruta desde Roncesvalles a Santiago de Compostela tienen una guía que les orienta y les marca la ruta a seguir: la flecha.

En los años 70, el Padre Valiña comenzó a señalizar la ruta desde los Pirineos a través de flechas amarillas, finalizando en 1984. Pero, ¿a qué se debe este color? La realidad es que no fue escogido a propósito, sino que fue algo más bien casual: unos trabajadores que pintaban las líneas de las carreteras de la zona le regalaron la pintura amarilla.

Esta señal llega, en ocasiones, a convertirse en una obsesión para los caminantes y ocupa un lugar muy importante en su peregrinaje, al convertirse en un imprescindible para avanzar en la dirección correcta y alcanzar su objetivo.

Nunca reclamó los derechos de autor de la flecha amarilla, pero sí pidió a su familia que se hiciese cargo de la misma en sus últimas voluntades. Esta, junto con las asociaciones de amigos del Camino, continúan marcando la ruta más de treinta años después.