Ocho consejos para cuidar tus pies durante la Carrera del Peregrino

Ocho consejos para cuidar tus pies durante la Carrera del Peregrino

Ya va quedando menos para que los corregrinos pisen el camino que a lo largo de los siglos han recorrido miles de peregrinos: un camino lleno de tierra y piedras, asfalto o incluso agua.

Es tan maravillosamente variado y distinto que, cuando vas recorriéndolo, te fijas en qué calzado lleva la gente y… ¡te encuentras de todo! Zapatillas de deporte, botas de trekking, sandalias, zapatos flexibles… Cada uno trata de luchar contra las ampollas y los esguinces a su manera, pero hay varios consejos que se deben seguir. Te los contamos.

  1. El primero y más importante es no estrenar calzado. Uno de los peores errores que se pueden cometer en una prueba de intensidad es utilizar zapatos nuevos. Las zapatillas o zapatos de trekking (o lo uno que decida llevar) tienen que estar “domados” para evitar dolores en los pies producidos por rozaduras.
  2. Tener al menos dos pares de zapatillas para correr. El Camino de Santiago pasa por tantas provincias y climas diferentes que la lluvia es algo de lo más normal. Es conveniente poder ponerse calzado seco para la prueba del día siguiente.
  3. Al terminar de correr, hay que quitarse los zapatos y ponerse otros diferentes, a ser posible abiertos y muy cómodos para que los pies puedan descansar.
  4. Las zapatillas no deben aprisionar las uñas por arriba, ya que podemos llegar a perderlas. Además, debido a que el Camino es muy abrupto en algunos tramos, el calzado debe estar bien atado para dar seguridad al pie. 
  5. Es recomendable visitar al podólogo antes de iniciar la aventura para revisar los pies y saber si se necesitan plantillas o separadores ortopédicos.
  6. Los calcetines deben ser de algodón o técnicos y emplear un par nuevo cada día. De este modo evitaremos los reblandecimientos.
  7. Antes de salir a correr, la aplicación de vaselina o crema especial será esencial para hidratar la piel del pie y evitar grietas.
  8. Si hay ampollas, lo mejor es coserlas con hilo y aguja estéril, y dejar el hilo para que el líquido vaya drenando. No conviene explotarlas.

Nuestros pies irán sintiendo el Camino y transmitiéndonos las sensaciones para llevar una carrera equilibrada e útil… por eso los tenemos que cuidar cada día y revisarlos cuidadosamente.