Cómo preparar una carrera de relevos

Cómo preparar una carrera de relevos

Uno de los deportes más solitarios que existen probablemente sea el atletismo. Correr, la mayor parte del tiempo, es algo individual. Con todo, parece que poco a poco la gente está aprendiendo a valorar y a sentir ese espíritu de equipo tan característico de otras disciplinas. De ahí el incremento de la popularidad de las carreras de relevos.

Por otro lado, en los últimos años también las carreras por etapas se han convertido en uno de los retos a los que más gente se ha sumado por su gran atractivo deportivo y social.

Dentro de las disciplinas atléticas, ambas tipologías requieren de una gran fortaleza mental para adaptarse a situaciones extremas: fatiga, estrés, falta de energía y cansancio acumulado. Mantener el equilibrio en los altibajos y continuar para cumplir con el objetivo no siempre es tarea sencilla. En cualquier caso, gracias al apoyo del grupo que te acompaña, la presión siempre será menor.

Por supuesto, la preparación física es clave no solo para terminar, sino también para hacerlo en buenas condiciones. Las carreras de relevos y las carreras por etapas exigen de gran resistencia y esfuerzo.

Así que, ya seas un experimentado de este tipo de competiciones o quieras iniciarte en la modalidad, a continuación te damos algunos consejos para completar de forma exitosa y satisfactoria la carrera, sin necesidad de dedicarle jornadas enteras incompatibles con tu vida diaria.

Establece objetivos

La razón que mueve a un equipo a competir en una carrera de relevos por etapas no siempre es la misma. Por ello, antes de comenzar será crucial que todos tengáis claro si el objetivo es la victoria o trabajar en equipo y vivir una experiencia diferente, pues esto marcará la preparación física y mental y la forma de afrontar la propia carrera.

Recrea las condiciones

Cuanto más acostumbrado estés a lo que experimentarás en la competición, más probabilidades de éxito tendrás. Por ejemplo, puede que alguna etapa sea durante la noche o a primera hora de la mañana. Si esto es así, realiza algún entrenamiento de la misma distancia en la oscuridad para adaptarte a la visibilidad reducida. Asimismo conviene que la preparación se realice sobre el mismo terreno en el que tendrá lugar la carrera, teniendo en cuenta el tipo de suelo y los desniveles.

También es importante conocer las etapas, los recorridos y sobre todo contar con información climatológica para contemplar el material adecuado, calzado y ropa.

Entrena intensamente

En este punto, el objetivo es alcanzar un estado de fatiga límite en tu cuerpo, entrenando con ejercicios de intensidad alta el mayor número de grupos musculares posibles para generar una sensación de cansancio más aguda. Este tipo de actividades te ayudará a soportar con mayor resistencia la fatiga generada por el esfuerzo que emplearás en tu carrera.

Otra forma de ponerte al límite durante un tiempo reducido es ayunar, una práctica algo agresiva si no estás físicamente en forma y entrenándote con asiduidad. En cambio, si lo estás, entrenar sin haber comido es un modo de prepararte para las distintas circunstancias que puedes encontrar en tu carrera por etapas.

Y no olvides recuperar

Sobre todo si vas a realizar más de un relevo durante la carrera, estira y camina para que tus músculos se enfríen, en lugar de descansar inmediatamente. También puedes eliminar la tensión de los músculos a través de masajes para prepararlos para el siguiente segmento.