El Camino francés, ruta de las estrellas

El Camino francés, ruta de las estrellas

La meta final de los peregrinos que deciden emprender el Camino siempre es la misma: Santiago de Compostela. Con todo, las rutas que pueden escoger para alcanzar su objetivo son muchas y diferentes entre ellas. Aunque existen otros -puedes consultarlos todos aquí-, los itinerarios más conocidos son el Camino del Norte, el Camino Primitivo, el de Invierno, el Inglés, el Portugués… y, por supuesto, el Camino francés: la ruta escogida para la primera edición de La Carrera del Peregrino.

El Camino francés es, sin duda, la más popular y transitada de las rutas jacobeas. Es el Camino por excelencia, al que también se le conoce como “la calle mayor de Europa” o “la ruta de las estrellas”. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, destaca por su gran riqueza histórica, su buena señalización y una red de alojamientos y servicios óptima.

Origen y destino de la ruta de las estrellas

El itinerario nace en el país galo a través de cuatro ramales diferentes. Tres de ellos (París-Tours, Vézelay-Limoges y Le Puy-Conques) confluyen en Ostabat, una población próxima a Saint Jean Pied de Port. En estos casos, los peregrinos acceden a España a través de Roncesvalles, lugar en el que dará el pistoletazo de salida la Carrera del Peregrino este mes de junio. Por su parte, el cuarto ramal parte de Arles-Toulouse, entra por Somport y llega hasta Jaca (Aragón). A su paso por Puente la Reina (Navarra), el Camino francés, salvo pequeños tramos, se unifica, pasando por La Rioja, Burgos, Palencia y León.

La legendaria subida a O Cebreiro por la que los corregrinos pasarán el quinto y penúltimo día de competición, marca la entrada en Galicia. Finalmente, después de haber cruzado los bosques lucenses y los montes y praderas de A Coruña, llegarán a Santiago de Compostela: meta del Camino francés y las demás rutas jacobeas.

Un poco de historia

Desde que se descubrieron los restos del Apóstol Santiago, en el siglo IX, la peregrinación a Compostela desde Francia y otros países se mantuvo ininterrumpida. Que la tumba y la Catedral se encontrasen en el extremo occidental de Europa no fue un impedimento para que miles de peregrinos comenzasen a visitarla. Uno de los primeros en finalizar la ruta fue el obispo de Le Puy, Godescalco, en el año 950.

Los carolingios, defensores de Carlomagno como descubridor de los restos del Apóstol, así como varios monarcas españoles, fueron algunos de los impulsores del Camino francés. Santiago de Compostela se convertía en meta para millones de fieles que decidían emprender un camino no exento de peligros y dificultades.

Por ello se comenzó a dotar a esta ruta jacobea de servicios, como el Hospital San Marcos de León o el actual Hostal dos Reis Católicos, entonces Hospital Real de Santiago. Asimismo, constructores como Santo Domingo de la Calzada, san Juan de Ortega o san Lesmes colaboraron en la construcción de puentes y calzadas que hicieron mucho más sencillo el peregrinaje de los fieles.

El Códice Calixtino, una guía medieval sobre el Camino que se atribuye al clérigo francés Aymeric Picaud, recoge en sus páginas las descripciones de los pueblos, hospitales y paisajes con los que se encontrará el peregrino a su paso.  A finales del siglo XI la ruta gala queda fijada, para convertirse, un siglo después, en todo un itinerario de masas hasta el siglo XVI.

Es entonces cuando el Camino francés entra en decadencia. Los motivos, el cambio de mentalidad de la sociedad, las críticas a algunas tradiciones jacobeas y la llegada al poder de los Gobiernos liberales en el siglo XIX. Pero una vez redescubiertas las reliquias del Apóstol en 1879, el itinerario resurge.

A mediados del siglo XX se notifica la llegada de nuevos peregrinos de toda Europa, nacen las asociaciones de amigos del Camino de Santiago y se señaliza la ruta con las flechas amarillas. Y en 1993, la Xunta de Galicia apuesta firmemente por su recuperación. Los caminantes comienzan a ver en el Camino francés un reto religioso, cultural o deportivo que los empuja a emprenderlo. El peregrinaje a Santiago por esta ruta resurge.